Repostar no cuesta lo mismo en todos los países por factores como los impuestos, los costes de distribución o la competencia entre estaciones de servicio. Una variación de apenas un céntimo por litro ya influye en el bolsillo, y por eso cada vez hay más conductores que se fijan en el precio de la gasolina o el diésel a la hora de elegir un destino para sus vacaciones.
Durante el verano hay millones de personas que viajan en coche, y en este contexto un estudio internacional ha comparado cuánto cuesta llenar el depósito en las áreas de servicio de las autopistas europeas. Según los datos, España ha superado a Luxemburgo y ya es el país más barato tanto para la gasolina como para el diésel.
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