El mundo del automóvil transita hacia los coches eléctricos de una manera lenta, más lenta de lo esperado, y todo apunta a que lo será todavía más: según un estudio realizado por EY del que se hace eco Reuters, los compradores en todo el mundo vuelven a mirar a la combustión para hacerse con su próximo vehículo.
Según los datos del informe, el 50% de los conductores de todo el mundo que planean comprar un coche, nuevo o de segunda mano, en los próximos 24 meses considera que sea de gasolina o diésel. Esto supone una subida del 13% respecto a la intención de compra que había en la encuesta de 2024.
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