Repsol cerró el primer trimestre del año con un vertiginoso incremento de su beneficio. La compañía energética logró un resultado neto de 929 millones de euros, un 154% superior al del mismo periodo de 2025, por el efecto patrimonial (593 millones de euros), que refleja el impacto al alza de la evolución de los precios del crudo y sus productos derivados sobre el valor contable de las existencias almacenadas. Su resultado neto ajustado, el que mide el desempeño específico de sus negocios, se situó en 873 millones de euros, según ha informado la compañía.
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